Mi trabajo explora ampliamente el concepto de desviación, problematizando estructuras idealizadas de la vida cotidiana y la tradición.

Reflexiono en torno al quehacer manual, principalmente por medio de la cerámica y su lenguaje. Entiendo como lenguaje cerámico a aquel que permite no sólo trabajar en la forma más tradicional de la disciplina, sino también en su sentido más amplio, es decir, desplazamientos cerámicos que abarcan desde el barro sin someterse a la acción de la temperatura hasta sus procedimientos, historia y la posibilidad de vincularnos con su lenguaje doméstico.

Me interesa trabajar directamente con la materia, aprendiendo, investigando sobre distintas metodologías y tecnologías desde una postura donde el involucramiento es vital, donde el oficio se vuelve un acto de resistencia e incluso rebeldía.